"Quizás porque, a pesar de los años, aún no hemos aprendido a ver más allá de nuestras narices, quizás porque nos parece extraño y nos deja en escalones inferiores el pensar que otras especies puedan mostrar signos de inteligencia, quizás por nuestra incapacidad de evolucionar en pro de una mente abierta y una visión más amplia que no contemple sólo el ser humano como único ser capaz de reaccionar ante las dificultades y, quizás, por nuestra más absurda de las razones y nuestra más que conocida torpeza en nuestro propósito evolutivo, pocos conocemos que una planta también se defiende de sus enemigos y ama a sus amigos.
El Doctor Ian Baldwin dirige un equipo de científicos en el Instituto de Química Ecológica Max Planck, situado en Alemania que, recientemente, ha descubierto que las plantas, y no sólo las exóticas, sino nuestros vegetales más cercanos, son algo más que las formas y colores de vida primitiva que, hasta el momento, hemos creído que son. No sólo son capaces de emitir a la atmósfera sustancias químicas que las defiendan de insectos nocivos para ellas, sino que también son capaces de comunicarse entre ellas mediante un complejo lenguaje hormonal.
Este reciente estudio publicado por el Dr. Baldwin nos recuerda a una serie de ensayos y experimentos que, en 1966, fueron realizados por el ex agente de inteligencia norteamericana Cleve Backster, cuyos resultados concluyeron, para muchos científicos, la evidencia inequívoca de que las plantas poseen capacidades telepáticas avanzadas como una de sus formas de supervivencia. Tras años de investigación en el campo de la botánica, los científicos descubrieron que la eficacia de las sustancias análogas a las hormonas animales usadas por las plantas es, frecuentemente, más eficaz incluso que las que producen los insectos. Dialogan entre ellas por medio de moléculas volátiles, piden auxilio y hasta comunican sus dolores a sus compañeras. Hasta el momento se han descubierto unos cien vocablos utilizados por las plantas, creados a partir de la combinación de más de 200.000 sustancias de origen vegetal. Esta verdadera forma de inteligencia sorprende a los científicos, quienes creían que el lenguaje era un atributo limitado de forma exclusiva a seres superiores -¿…superiores?-.
Aparte de estas actitudes “sociales”, se ha comprobado que las plantas tienen una proyección de futuro que garantice su bienestar y supervivencia. Otro hecho sorprendente acerca de la vida de las plantas es su capacidad de defensa contra ataques externos. Por ejemplo, existen varias especies que reaccionan ante la cuncuna -larva con aspecto de gusano- u otros predadores liberando mensajeros moleculares volátiles que atraen a predadores de sus atacantes. Y no sólo eso, sino que las plantas cercanas reciben mensajes que las estimulan a liberar de igual forma al “llamador de predadores”, formándose así un verdadero grupo de defensa. El maravilloso mundo hormonal de los vegetales y sus interacciones sociales todavía promete muchas sorpresas para los botánicos. Hasta el momento no sólo ha sido comprobado que estos seres poseen los cinco sentidos análogos a los de la especie humana, sino que además parecen estar dotados de otras formas sensitivas desconocidas en nuestra especie, tal como la capacidad extrasensorial y otras.
Los análisis electrográficos realizados por equipos de investigación internacionales durante años han comprobado que las plantas efectivamente son capaces de “leer” los pensamientos de su dueño, incrementando o disminuyendo su permeabilidad eléctrica cuando este tiene intenciones de regarla, les habla o si está dispuesto a causarles un daño. Incluso se ha descubierto una reacción de terror en cuanto un individuo que acaba de asesinar a otra planta se para frente a ellas.
Y es que cada vez resulta más evidente para nuestros ojos que no sólo los animales pueden hacernos sombra en nuestro desarrollo evolutivo sensorial, sino que también los vegetales que nos rodean tienen la gran capacidad de sorprendernos con su propio lenguaje, sus formas de expresión y sus mecanismos de defensa, porque, nos guste o no, deberemos algún día de dejar de ser antropocéntricos, egocéntricos e ignorantes para abrir nuestra mente a otras formas de vida capaces de expresarnos sus emociones y de sobrevivir a miles de años de evolución quizás, muy por encima de la nuestra a pesar de que las apariencias nos digan lo contrario.
Porque desde tiempos inconmensurables, la savia fue siempre espectacularmente sabia."