Predadores naturales


¿Será que en el fondo seguimos siendo predadores? y por eso en cuanto tenemos la oportunidad, unos minutos, algo de tiempo libre, hacemos saltar todas esas cuestiones metafísicas por la rampa del canódromo y empezamos la cacería, la búsqueda incansable, el acecho, el feliz y adictivo hostigamiento de la presa-respuesta que se acerca y que se escapa, la persecución incansable de ideales, objetivos, dudas, miedos, respuestas a preguntas existenciales que no estaban previstas en el guión? ¿Serán la mayoría de nuestros planteamientos y odiseas mentales mero hobby, pura aficción, simple necesidad de calmar de modos racionales  nuestro apetito incivilizado, nuestro instinto depredador...? Si lo miro así, me doy cuenta de que en realidad la Vida es mucho más simple de lo que parece al pasar por el cedazo del cerebro humano.