alma-loba, el hogar del alma, cantando sobre los huesos. Entre los grupos étnicos de todo el mundo, muchos de ellos pertenecientes a la región circumpolar y al África Occidental, se dice que los seres humanos no están verdaderamente vivos hasta que el alma da a luz al espíritu, lo cuida amorosamente, lo alimenta y lo llena de fuerza. Al final, se cree que el alma se retira a un hogar más lejano mientras el espíritu inicia su vida independiente en el mundo.
El hilo de Ariadna
Otra vez, me arrojo. Al suelo firme, la tierra seca, y los límites del camino. Lejos de lo inabarcable, lo inestimable, de la infinidad de posibilidades, la vastitud. Es mi naturaleza la que me salva, como el hilo de Ariadna a Teseo, y así con mi corazón atado al dedo igual que un globo logro siempre salir del embrollo, el meollo, la morralla, el laberinto donde me adentro en mi afán infatigable e interminable por llamar a cada cosa por su nombre, interpretando señales y trotando tras mensajes que den significado a cada tramo del camino.
