alma-loba, el hogar del alma, cantando sobre los huesos. Entre los grupos étnicos de todo el mundo, muchos de ellos pertenecientes a la región circumpolar y al África Occidental, se dice que los seres humanos no están verdaderamente vivos hasta que el alma da a luz al espíritu, lo cuida amorosamente, lo alimenta y lo llena de fuerza. Al final, se cree que el alma se retira a un hogar más lejano mientras el espíritu inicia su vida independiente en el mundo.
Que no hay caminos... sólo estelas en la mar.
Él sería lo último que haría.
Yo sería lo último que hubiera hecho.
Pero a veces los hombres
hacemos de primeras
justo aquello que se espera de nosotros
tan sólo en último término.
Porque, aunque no queramos,
somos seres de pasiones
y, pese a lo que digamos,
acabamos siempre adaptando nuestros proyectos
¡tan grandes, uy! ¡tan perfectos!
a nuestros sueños personales.
Y no hay nada de malo en ello,
porque vivir no es vivir
si se vive con el corazón en un brete.
Y que no hay caminos
dijo un poeta
sólo estelas en la mar.
Samanta. Después de las brasas... no viene el silencio. invierno 1995/ primavera 1996.
